una mierda de relato un pequeño cuentillo XD
Desierto
El sol quemaba sobre mis pestañas, el viento ya no existía, todo era como un desierto, un ardiente, seco y triste desierto, un desierto en el que estaba yo, parado, esperando a ver los mismos rostros, esos rostros sin expresión, sin sueños, rostros que no se miran entre si, con ojos que no se tocan, con labios que se funden, pero que a la vez nunca han sido uno con otro, ahí estaba yo esperándote, con miedo, temblando como un niño, con miedo a tenerte, con miedo a perderte, con miedo a hablarte. Con miedo a que fueses como las demás personas, a que me besaras y no alcanzar a ser el primero en besarte, a no ser a quien hayas besado de verdad y ser otro mas de tu rutina amatoria. Es ahí cuando te acercas a mi, con ese sensual caminar, con ese movimiento de caderas propio de las personas que saben jugar, que saben jugar astutamente el amor, ahí llegabas hacia mi, con ese hermoso y perfecto rostro que te caracteriza.
Con un simple rose, un pequeño instante entre nuestros labios y supe que nunca habías besado a nadie, que nadie nunca logro amor en tí, que nadie nunca hizo que tu corazón dejara de ser como el de todos los habitantes de este desierto, que besan, que aman, que se casan, se comprometen y se juran amor eterno...solo palabras vacías…
Nada real…muchas veces dicen que dentro de los desiertos aparecen ilusiones, espejismos, proyecciones casi reales, pero no son más que eso, y dentro de este desierto, el amor lo es. Sin embargo en el momento en que cruzaste tu mirada con la mía,
Queriendo demostrar tu dominio en este desierto, demostrar lo grande que eres aquí, vi una niña que temblaba al igual que yo, que anhelaba besar por primera vez, besar de verdad, por primera vez amar, por primera vez estar con alguien que desease hacerla feliz y la besara de verdad. Quería conocer un hombre que no fuese de este podrido desierto, que llegase la tomara de la mano y la rescatara.
Por mucho tiempo tuve miedo, tu eras la dueña de este desierto, eras la mas hermosa, la mas deseada, tu vida era todo lo que querías, y todos giraban en torno a ti, y yo te exigía dejarlo todo, te pedía que tuvieses descontrol, que ya nada fuese como tu lo querías, que dejases los placeres de ser la mas hermosa, te pedía que dejaras este desierto para irte conmigo, para salir a una tierra desconocida, donde te entregaras, donde en realidad no había nada que te asegurara no sufrir, solo el creer en mi, donde tendrías frío, y el calor del desierto ya no estaría para abrazarte, pero te prometía la tierra donde las nauseas del grotesco amar no existían, te prometía una mirada real, te prometía temblar de alegría, que nuestros besos serian reales, tendrías todo lo que el desierto siempre te había negado, amor.
Por primera vez, temblando ante mis ojos pronunciaste las palabras que decidían tu destino, que decidían entre tu control, tu hogar, el lugar donde reinas y lo desconocido… era obvio tu naturaleza siempre fue ser una reina.